¿Cómo iniciar un estilo de vida saludable que sea fácil de lograr?

Cada nuevo año que inicia nos proponemos mejorar algún aspecto de nuestra vida, alcanzar nuevas metas y propósitos que van desde el ámbito personal hasta el profesional.
Si alguno de tus propósitos está relacionado con iniciar un estilo de vida saludable, mejorar tu alimentación, sentirte bien físicamente o simplemente lograr la figura deseada. A continuación encontrarás algunos consejos que pueden ayudarte a lograr ese propósito.
1. Paciencia. No optes por el camino más fácil y rápido. Es común que después de las fiestas decembrinas te sientas con remordimientos acerca de lo que comiste durante las fechas y trates de bajar esos kilitos de más con remedios o dietas para perder peso rápidamente. Lo que sucede con estos métodos rápidos es que no son sostenibles para siempre por lo que después de determinado tiempo y cumplido dicho plazo sin la asesoría correcta en cuanto a tu alimentación, es probable que al poco tiempo recuperes el peso perdido e incluso ganes un poco más. Un estudio realizado por la Universidad de California encontró que al disminuir drásticamente los alimentos que consumes, provoca que se aumenten los niveles de cortisol y también aumenta el estrés, siendo este un mecanismo por el cual se abandonan fácilmente las dietas.

 

2. Alimentación balanceada. ¿Has escuchado “no comas harinas ni tortillas para bajar de peso”? El eliminar algún grupo de alimentos de tu alimentación no hará que logres tus objetivos más rápido. ¿Te imaginas no volver a comer una tortilla calientita con el guisado de la comida o no volver a cenar nunca más un sándwich? No tiene que ser así, es importante que sepas que tu alimentación debe ser completa, variada y equilibrada y sobre todo que debe ser algo rico que disfrutes.
Trata de incluir en todas tus comidas, los tres grupos básicos de alimentos: frutas y verduras, cereales y tubérculos y alimentos de origen animal o leguminosas como los frijoles, lentejas, habas. Con una orientación alimentaria adecuada tú puedes seguir disfrutando la comida sin la necesidad de hacer cambios tan radicales.

3. No te saltes NINGUN tiempo de comida. Esta es otra medida que se cree que es un método rápido y eficaz para compensar aquella comilona que tuvimos, o para bajar rápidamente de peso. Es necesario que por lo menos realices 3 comidas principales y alguna colación a lo largo del día, esto te ayudara a tener la suficiente energía para realizar tus actividades cotidianas. Mucha gente no desayuna o no cena y pueden estar “bien” pero cuando comienzan a realizar lo antes mencionado sienten una gran diferencia y en todos los casos es positiva.

 

4. Establece un horario de comidas. Al hacer esto poco a poco vamos organizando nuestro día y acostumbras a tu cuerpo a una rutina de alimentación. Es importante que aprendas a respetar en lo posible estos horarios y tomes al menos 20 minutos de tu día para realizar cada comida. Aprovecha este tiempo para disfrutarla, saborear los alimentos y despejarte un poco de la rutina y todas las actividades que tienes que realizar en el día.

5. Mantente hidratado. El agua es fundamental para que tu cuerpo funcione adecuadamente y puedas desechar todas las toxinas que diariamente se generan ya sea por nuestra alimentación o por ciertos hábitos tóxicos que tenemos, además también te ayuda a controlar lo que comes, ya que muchas veces se llega a confundir el hambre con sed.
¿Qué líquidos son los ideales para mantenerte hidratado? En primer lugar claramente se encuentra el agua natural pero si no te gusta o a veces te cansas de tomar únicamente eso, puedes variar tu ingesta de líquidos con agua de frutas sin azúcar, agua de Jamaica, agua de pepino con limón, infusiones de frutas o tés de flores.

6. Actividad física. Una vez que ya tenemos cubierta la parte de la alimentación no debemos olvidar el mantenernos activos durante el día. No me refiero a que forzosamente debes de inscribirte en un gimnasio y estar de 2 a 3 horas haciendo ejercicio o que todos los días salgas a correr 5 kilómetros. Piensa que es lo que te gusta hacer de actividad física, puedes comenzar desde cosas muy básicas como sacar a pasear a tu mascota, subir las escaleras en lugar de utilizar el elevador, salir a caminar por la tarde, andar en bicicleta los fines de semana, aprender alguna disciplina, danza o deporte nuevo. Comienza con dedicar 20 minutos de tu día para realizar algún tipo de actividad física, evalúa como te sientes a lo largo del tiempo y poco a poco ve estableciendo metas para aumentar ese tiempo de actividad física. El realizar ésto no solo te ayudara a perder peso (si ese es tu objetivo), también te ayudará a fortalecer tus músculos, liberar estrés y tensión acumulada y sentirte más activo.

 

Por último me gustaría recordarte que cada persona requiere una alimentación de acuerdo a sus necesidades, gustos y costumbres. Un plan de alimentación personalizado elaborado por un profesional te ayudara a lograr tus metas, pero lo que debes considerar como más importante es que aprenderás a llevar una dieta correcta.

“No inicies una dieta que dure sólo unas semanas, inicia un estilo de vida que dure para siempre…”

REFERENCIAS
Tomiyama, A. J., Mann, T., Vinas, D., Hunger, J. M., DeJager, J., & Taylor, S. E. (2010). Low Calorie Dieting Increases Cortisol. Psychosomatic Medicine, 72(4), 357–364. http://doi.org/10.1097/PSY.0b013e3181d9523c
NORMA Oficial Mexicana NOM-043-SSA2-2012, Servicios básicos de salud. Promoción y educación para la salud en materia alimentaria. Criterios para brindar orientación.
Publishing, H. (2018). Healthy Eating – Harvard Health. Harvard Health. Recuperado 4 Enero 2018, a partir de https://www.health.harvard.edu/topics/healthy-eating